Da Terra – 2 Michelin Star Experience – London

Embarking on a culinary adventure at Da Terra was nothing short of a symphony for the senses. Nestled away, a mere 30-40 minutes from the bustling heart of Central London, this establishment is a culinary haven that seamlessly marries Italian and Portuguese influences, earning its well-deserved two Michelin stars.

The moment I stepped into Da Terra, the intimate and minimalist ambiance enveloped me, setting the stage for an extraordinary dining experience. The understated elegance of the surroundings heightened the anticipation for the gastronomic delights awaited.

The 15-course tasting menu was a journey through the culinary landscapes of Italy and Portugal, expertly curated to achieve a perfect harmony of flavors. It was a meticulous exploration, each dish telling a story of tradition, innovation, and a profound love for the craft. The brilliance lay in seamlessly incorporating both cuisines, creating a balanced yet unforgettable dining experience.

One dish that stole the spotlight was the Baba with Cachaça, Pisachio, and N25 Reserve Caviar. The presentation was a visual masterpiece, a canvas of colors and textures that delighted the eyes before the first bite. The generous amount of N25 Reserve Caviar was a luxurious touch, elevating the dish to unparalleled heights of indulgence. Each element danced on the palate, creating a symphony of flavors long after the last bite.

The Hereford Short Rib with Casava, Artichoke, and Chimichurri was equally impressive. The succulent short rib is expertly cooked to perfection, providing remarkable texture. The interplay of casava, artichoke, and chimichurri added layers of complexity, showcasing the culinary artistry that defines Da Terra.

The exceptional service was highlighted, with Chef Rafael Cagali personally engaging with diners. His passion and dedication were palpable, adding a personal touch that elevated the dining experience.

Takeaway: However, as with any gem, there was a minor drawback. Da Terra’s only shortcoming was its location – tucked away at the lower level of an unmarked hotel, a bit of a trek for those seeking the convenience of Central London. Nevertheless, Da Terra promises an unparalleled culinary journey for those willing to venture, a celebration of flavors that will linger in your memory long after you leave. This restaurant is not just a dining destination; it’s an immersive gastronomic masterpiece waiting to be discovered.


Embarcarse en una aventura culinaria en Da Terra fue nada menos que una sinfonía para los sentidos. Ubicado a sólo 30-40 minutos del bullicioso corazón del centro de Londres, este establecimiento es un paraíso culinario que combina a la perfección influencias italianas y portuguesas, lo que le valió sus merecidas dos estrellas Michelin.

En el momento en que entré a Da Terra, el ambiente íntimo y minimalista me envolvió, preparando el escenario para una experiencia gastronómica extraordinaria. La sobria elegancia del entorno aumentó la expectación por las delicias gastronómicas que se esperaban.

El menú degustación de 15 platos fue un viaje por los paisajes culinarios de Italia y Portugal, curado por expertos para lograr una perfecta armonía de sabores. Fue una exploración meticulosa, en la que cada plato contaba una historia de tradición, innovación y un profundo amor por el oficio. La brillantez residió en incorporar a la perfección ambas cocinas, creando una experiencia gastronómica equilibrada pero inolvidable.

Un plato que se robó la atención fue el Baba con Cachaça, Pisachio y Caviar Reserva N25. La presentación fue una obra maestra visual, un lienzo de colores y texturas que deleitaba la vista antes del primer bocado. La generosa cantidad de Caviar Reserva N25 fue un toque lujoso, elevando el plato a niveles de indulgencia incomparables. Cada elemento bailó en el paladar, creando una sinfonía de sabores mucho después del último bocado.

La costilla Hereford con casava, alcachofa y chimichurri fue igualmente impresionante. La suculenta costilla está cocinada por expertos a la perfección, proporcionando una textura notable. La interacción de casava, alcachofa y chimichurri agregó capas de complejidad, mostrando el arte culinario que define a Da Terra.

Se destacó el servicio excepcional, con el chef Rafael Cagali interactuando personalmente con los comensales. Su pasión y dedicación eran palpables, añadiendo un toque personal que elevó la experiencia gastronómica.

Para llevar: Sin embargo, como ocurre con cualquier joya, había un pequeño inconveniente. El único defecto de Da Terra fue su ubicación: escondido en el nivel inferior de un hotel anónimo, un poco alejado para aquellos que buscan la comodidad del centro de Londres. Sin embargo, Da Terra promete un viaje culinario incomparable para aquellos que estén dispuestos a aventurarse, una celebración de sabores que perdurará en su memoria mucho después de su partida. Este restaurante no es sólo un destino gastronómico; es una obra maestra gastronómica imersiva que espera ser descubierta.