Aquavit New York – 2 Michelin Star Experience

Aquavit has sustained its two-Michelin-star ranking on the corner of 65 E 55th St since 2015. This establishment is a classic among professionals, from locals around the neighborhood to tourists from abroad intrigued by Scandinavian cuisine. Besides the dinner alternative, the establishment offers the option of lunch with a special menu. Upon entering the establishment, the guest is presented with a modern, minimalist environment, with wooden floors and blue touches. It is in line with Nordic decorative trends. The guest is immediately greeted by the host and escorted to their table in a medium-sized room with low lighting, moderate commotion, and kitchen views. Opt for the Chef Tasting Menu; this particular option featured five clean, succulent dishes. Immediately begin the culinary experience with the Fluke and Radish with yogurt; these mounds were the perfect start as the yogurt neutralized any strong flavor from the fish while the Black Bean base added a distinctive crunchiness. Among my favorite dishes were the Duck and Apple, incorporating a perfect portion of roasted French Moulard Duck with an apple emulsion and a few pieces of foie gras on a layer of black pepper. One of the reasons why I enjoyed this dish so much was because of its portion as well as the flavor and soft texture of the duck. To end my experience, Chef Bengtsson created a fusion of clean and refreshing flavors on the palate, with Greek Yogurt with a honey emulsion over lemon ice cream underneath a maple emulsion. This was the best dish of the night since the freshness of the ingredients managed to highlight each of the flavors presented harmoniously. Scandinavian cuisine is known for fusing organic elements of the best quality to achieve the result of a clean affront on the palate after each bite. This concept looks successful to me since some guests prefer a lighter culinary experience without detracting from the flavor and Michelin preparation. The service was excellent from start to finish. However, for a restaurant of this category, the cleanliness of the bathrooms should be improved, as well as the atmosphere in the entrance area.
Takeaway: I recommend visiting this establishment at least once as their dishes are the best introduction to Scandinavian cuisine in New York City. The overall atmosphere is more geared toward adults with some background in culinary haute cuisine. It is possible to obtain reservations at the last minute. However, opting for a week in advance is better to guarantee a better location inside the establishment.
Aquavit ha mantenido su calificación de dos estrellas Michelin en la esquina de 65 E 55th St desde el año 2015. Este establecimiento es un clásico entre los profesionales, desde los locales del barrio hasta los turistas extranjeros intrigados por la cocina escandinava. Además de la alternativa de cena, el establecimiento ofrece la opción de almuerzo con menú especial. Al ingresar al establecimiento, el huésped se encuentra con un ambiente moderno, minimalista, con pisos de madera y toques azules. Está en la línea de las tendencias decorativas nórdicas. El huésped es recibido inmediatamente por un equipo de hosts y es acompañado a su mesa, localizada en una habitación de tamaño mediano con iluminación tenue, conmoción moderada y vistas a la cocina. Opté por el Menú Degustación del Chef; esta opción en particular presentaba cinco platos limpios y suculentos. Inmediatamente comencé la experiencia culinaria con el Fluke and Radish con yogur; estos montadillos fueron el comienzo perfecto, ya que el yogur neutralizó cualquier sabor fuerte del pescado, mientras que la base de frijoles negros agregó una textura crujiente distintiva. Entre mis platos favoritos estaba el Pato y Manzana, incorporando una ración perfecta de Pato Moulard Francés asado con emulsión de manzana y unos trocitos de foie gras sobre una capa de pimienta negra. Una de las razones por las que disfruté tanto de este plato fue por su porción así como por el sabor y la textura suave del pato. Para finalizar mi experiencia, la Chef Bengtsson creó una fusión de sabores limpios y refrescantes al paladar, con Yogur Griego sobre un helado de limón con emulsión de miel, helado de limón sobre emulsión de arce. Este fue el mejor plato de la noche ya que la frescura de los ingredientes logró resaltar armónicamente cada uno de los sabores presentados. La gran mayoría de los platos son preparados con la sal de mar exclusiva a Aquavit, al final de la experiencia cada uno de los huéspedes es obsequiada con una cantidad generosa de esta sal en contenedor de regalo. La cocina escandinava se caracteriza por fusionar elementos orgánicos de la mejor calidad para lograr el resultado de una afrenta limpia en el paladar tras cada bocado. Este concepto me parece acertado ya que algunos comensales prefieren una experiencia culinaria ligera sin desmerecer el sabor y la preparación Michelin. El servicio fue excelente de principio a fin. Sin embargo, para un restaurante de esta categoría se debe mejorar la limpieza de los baños, así como la ambientación en la zona de entrada.
Para llevar: Recomiendo visitar este establecimiento al menos una vez ya que sus platos son la mejor introducción a la cocina escandinava en la ciudad de Nueva York. El ambiente general está más orientado a adultos con alguna experiencia en alta cocina culinaria. Es posible obtener reservas en el último minuto. Sin embargo, optar por una semana de antelación es mejor para garantizar una mejor ubicación dentro del establecimiento.